Arenga para los peruanos en horas de lucha

 

Escribo estas líneas desde el otro lado del ancho océano, me separan de mi Perú casi todo un continente y el inmenso Atlántico de turbulentas y profundas aguas. No obstante la distancia, llega hasta mis oídos el vocerío de mis hermanos del sur, el rumor del suelo ante la fuerza de sus pasos que se dirigen a la Capital Lima, donde se ha producido una Injusticia, una Arbitrariedad. Voces más tenues me llegan desde el Norte y Centro de mi país, mientras mi ciudad natal, Huánuco, duerme sueños tranquilos, cobijado por la tibieza de su clima, arrullado por el lento discurrir de las aguas del Huallaga e Higueras, sordos a los ruídos circunstantes que vienen de allí cerca, de la Selva de mi Patria; adormecidos desde época colonial por aquello de “La muy noble y muy leal Ciudad de los Caballeros del León”, título inservible que debemos mandar al carajo y olvidar!

Me animan a escribir estas reflexiones, los hechos de sangre que se han producido en la Sierra de mi Perú, hechos que han cobrado vidas jóvenes de estudiantes, hechos que han cercenado y suprimido de un balazo el futuro no solo de estos jóvenes caídos, sino de sus familias, de su comunidad y del entero Perú.

Ante estos hechos que agobian y enfurecen mis ánimos, no puedo ni quiero permanecer mudo. No sé si mis palabras llegarán hasta allá, como muestra de mi apoyo y solidaridad con los que Exigen una Justicia de Verdad, el cese de las violaciones de los Derechos Humanos de quienes con razón Reclaman la Reposición del Presidente Pedro Castillo, la dimisión inmediata de Dina Boluarte, el Cierre del congreso plagado de corruptos y el llamado a una Asamblea Constituyente que redacte una Nueva Carta Magna, acorde con los tiempos que corren.

Lo dije, estoy lejos de mi Patria, pero no la olvido. Estoy con mi alma y con mis pensamientos junto a mis compatriotas del Sur, del Norte, del Este y Oeste. Sobre todo junto a aquellos que sufren las vicisitudes de estos momentos de lucha. A todos ellos digo que no cederemos, no daremos un paso atrás, los políticos corruptos junto con sus compinches de los medios masivos de comunicación y de las instituciones públicas y privadas, deben irse, ya!

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